La Asociación de todas y de todos los ex presos políticos de Uruguay

Datos

Joaquín Requena 1533 esquina Brandzen. Teléfono: 2408 44 65. Montevideo. Uruguay. Dirección electrónica: crysol2003@gmail.com

Horario de atención en nuestra sede social: de Martes a Jueves de 15:00 a 18 horas. Cuota social: $ 330.-

sábado, 16 de marzo de 2019

No consideró al yerno de Nino Gavazzo


Tabaré Vázquez no consideró al yerno de Nino Gavazzo 

para un ascenso a general

La Diaria - 15 de marzo de 2019 | Ahora | Foto: Andrés Cuenca



El Ejército lo incluyó en una lista de candidatos para convertirse en general.

Los movimientos internos dentro del Ejército -con la destitución del ex comandante en jefe del Ejército Guido Manini Ríos, su sustitución por parte del general José González, y el ascenso de Alfredo Erramún a jefe de Estado Mayor de la Defensa en febrero-, generaron que quedaran vacantes dos puestos de generales.

El Ejército armó una lista con los nombres de los mejores candidatos para ser ascendidos a general. En ella figuraba el coronel Hugo José Pablo Iglesias Torello, quien está casado con una de las hijas de José Nino Gavazzo. Iglesias es, desde el 2 de marzo, agregado de defensa en la embajada uruguaya en Rusia.

Según fuentes castrenses consultadas por El País y la radio Sarandí, Iglesias era uno de los candidatos más destacados. Sin embargo, el presidente Tabaré Vázquez, responsable de la decisión como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, decidió que su nombre no estuviera incluido entre los ascendidos.

----------


viernes, 15 de marzo de 2019

Manini Ríos: declaraciones absolutamente falsas

También la asociación de expresos políticos, Crysol, se refirió a los dichos del ex comandante en jefe del Ejército. 

Los oficiales militares no están en condiciones de hacer declaraciones de carácter político y claramente lo dicho por Manini Ríos fue por razones electorales, dijo Gastón Grisoni de Crysol.




Alocución de Osvaldo "Coqueiro" Sardiña el 14.3.19


martes, 12 de marzo de 2019

14 de marzo: Día de la y del ex preso político

El próximo jueves 14 de marzo se cumplen 34 años desde la liberación de los
últimos presos políticos de la dictadura.

Ese día,  a las 17 horas,  celebraremos el Día de la y del ex preso político  en el
Memorial de los Detenidos Desaparecidos en el  Cerro.

Bajo  la consigna de “Con Justicia, nunca más terrorismo de Estado”,  
además de recordar y homenajear a todas y todos quiénes ya fallecieron, 
expresaremos los puntos de vista del colectivo al inicio del año. 

No existiendo obstáculos legales que lo impidan, demandaremos un más 
enérgico accionar por parte del Poder Judicial y de su máximo órgano, la 
Suprema Corte de Justicia.

La ceremonia será breve y comenzará en forma puntual.

Se llevará a cabo un minuto de silencio en recordación de todos los ex presos 
políticos fallecidos y de los detenidos desaparecidos. Se entonarán las estrofas 
del Himno Nacional en su honor y habrá una oratoria de Crysol,  a cargo de 
Osvaldo "Coqueiro" Sardiña, que no se extenderá más de 15 minutos.

La actividad se realizará en el Parque Vaz Ferreira, en el Memorial a los 
Detenidos Desaparecidos, en el Cerro.



La actividad no se suspende por lluvia

-------

Crysol presente el 8 de marzo



Foto: cortesía de Jorge Castelli

Impresionante acogida juvenil a las compañeras

(ver video)

Gral Erramún: el “modelo” es la ley


Hace unas semanas, al asumir como Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Esmade), el Gral Alfredo Erramún señaló que deberían ofrecerse garantías a los militares que tuvieran información sobre los Detenidos Desaparecidos para que la proporcionaran. Al mismo tiempo exaltó el “modelo sudafricano” de transición. En Sudáfrica, al finalizar el oprobioso régimen, se amnistió a quienes suministraran información y dieran muestras de arrepentimiento. Fue una salida para una problemática específica, en un país particular y en condiciones históricas especiales.

Porqué un trato preferencial para los terroristas estatales?

Al ser escuchada, la propuesta para la temática de las graves violaciones a los DDHH del terrorismo del Gral Alfredo Erramún, suena atractiva para los oídos de los medios de comunicación como El País y la comunidad integrante de la dictadura cívico militar. Si se la lleva a términos prácticos y cotidianos, es una opción no viable, no se puede extender a todos los delitos. Si se aplicara genéricamente, la vida en sociedad no existiría.

Para hacer posible la vida en comunidad existen leyes que regulan la convivencia en todos los planos. Quienes las transgreden y violentan son sancionados, para evitar que reincidan se los aparta de la vida social, se los recluye en centros especiales.

Si se generalizara la propuesta del Gral Alfredo Errasmún, se vaciarían las cárceles. Todos los criminales, diciendo la verdad, ofreciendo información, tendrían garantías, dando señales de arrepentimiento serían amnistiados, recobrarían su libertad y se reintegrarían a la vida social tranquilamente. Una alternativa absolutamente descabellada: el horror de la tolerancia cero y del vivir sin miedo.

Crímenes de Lesa Humanidad

Las violaciones a los DDHH que se cometieron en el país durante el período comprendido entre el 13 de junio de 1968 y el 28 de febrero de 1985 incluyen casi doscientos Detenidos Desaparecidos, pero no se limitan solamente a ese tipo de atrocidades. Hubo, además, asesinatos, secuestros, detenciones ilegales, torturas, etc: una larga lista de acciones que se califican y tipifican como delitos.

Desde la Segunda Guerra Mundial, para la comunidad internacional, excluida la Suprema Corte de Justicia uruguaya, todos los delitos que se cometieron en nuestro país, en función de tratados que se firmaron al respecto, constituyen Crímenes de Lesa Humanidad: no prescriben con el paso del tiempo, no pueden ser amnistiados ni beneficiarse de indultos o institutos similares.

Para desplegar un trabajo enfocado y profesional en la persecución de los mismos, incluso, se aprobó una ley específica creando una Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad. Desde su creación, al frente de la misma, se encuentra el Dr Ricardo Perciballe.

Vale la pena recordar que, a diferencia de lo ocurrido en otros países de la región, en el marco del Plan Cóndor que promovió y apoyó el gobierno de EEUU, mientras Henry Kissinger era el Secretario de Estado, en Uruguay la prisión masiva de ciudadanos, asociada a la tortura y a condiciones prolongadas e inhumanas de reclusión, fue la metodología deliberadamente seleccionada por las Fuerzas Armadas (FFAA) para destruir a los opositores y gobernar mediante el terror. Se estima que más de 25.000 ciudadanos fueron privados de su libertad y sometidos a torturas.

Desde la aprobación de  la Declaración del Estado de Guerra Interno,  por la Asamblea General del Parlamento el 15 de abril de 1972, más de 7.500 ciudadanos fueron  condenados por tribunales militares, luego de haber sido torturados, sin defensa legal, sin garantías de ninguna naturaleza, luego de semanas de estar secuestrados, incomunicados, sin contacto con el mundo exterior.

Fortalecer el Estado de Derecho y la democracia

Las declaraciones del Gral Alfredo Erramún ponen de manifiesto un claro desconocimiento de las normas de DDHH vigentes en el país. Las normas de Derechos Humanos son una conquista de la humanidad, un logro de los pueblos. Se orientan a dignificar y humanizar la vida en sociedad, en hacerla más placentera.

Las normas de DDHH tienen el mismo valor y la misma jerarquía que el resto de las normas legales que regulan la vida en sociedad, aunque aún haya estratos importantes de la sociedad que las ignoran y las desconocen.

En Uruguay, a casi 34 años del regreso a la democracia, solo un pequeño grupo de involucrados en las graves violaciones a los DDHH durante el doloroso proceso cívico militar han sido juzgados y condenados. Han disfrutado de todas las garantías legales habidas y por haber. Han sido procesados por delitos comunes y en función de ello, incluso, algunos de ellos, abusivamente, gozan de espléndidas prisiones domiciliarias.

Hasta el momento solo se ha logrado encontrar los restos de cuatro Detenidos Desaparecidos y se han identificado los pertenecientes a quien fuera secuestrado y asesinado en marzo de 1973, antes de la disolución de las Cámaras.

No hay antídotos para evitar los dramas históricos que sufren los pueblos de América Latina. Los mismos que impulsaron la secuela de golpes militares como medidas profilácticas luego de la Revolución Cubana y promovieron el Plan Cóndor, son los mismos que hoy acosan a Venezuela y nos agobian, como hacían durante el terrorismo, con campañas mediáticas a través de El País, las cadenas televisivas y las redes en su poder.

La investigación, el esclarecimiento de las graves violaciones a los derechos humanos, la sanción penal y administrativa, son medidas necesarias e indispensables para hacer justicia y, fundamentalmente, para afirmar la democracia, la institucionalidad democrática y el Estado de derecho.

La Resolución 60/147 de la ONU

Verdad, Justicia, Memoria, Reparación Integral y garantías de no repetición, son medidas ejemplares, explicitadas en la Resolución 60/147 de la Asamblea General de las Naciones Unidas para superar situaciones traumáticas como las vividas por Uruguay. Su implementación es responsabilidad de todo el Estado, de sus tres órganos, incluyendo al Presidente de la República que debe enviar a la brevedad posible el proyecto de ley para superar las injusticias que sufren las y los ex presos políticos.

El Gral Erramún dejó muy claro que hay quienes saben. Ocultan la información. El Poder Judicial debe cumplir con sus cometidos legales. La Suprema Corte de Justicia debería asumir su liderazgo al respecto en base a las disposiciones y las normas legales vigentes. Ese es el camino.

-------
Opinando N° 1 – Año 8 – Martes  26 de febrero de 2019

viernes, 22 de febrero de 2019

Charla Dr Henry Engler - Crysol


Charla del Dr. Henry Engler
en la sede de Crysol
el martes 19 de febrero de 2019.

En la foto, junto al Vicepresidente de Crysol Baldemar Taroco

y Chela Fontora.

------

jueves, 27 de diciembre de 2018

Piden reabrir el "caso Roslik"

Fiscalía de Crímenes de Lesa Humanidad pidió reabrir el “caso Roslik”

 Escribe Sergio Israel

Búsqueda Nº2001 - 27 DE DICIEMBRE DE 2018 AL 02 DE ENERO DE 2019


Entre 1962 y 1969 Vladimir Roslik estudió Medicina en Moscú. Foto: Familia Roslik
Valoia, como muchos de sus vecinos y pacientes, tenía apellidos y rasgos eslavos, pero, igual que la mayoría del pueblo de San Javier, no era comunista sino apenas de origen ruso.

Cuando en 1962 dejó la colonia ubicada al norte del departamento de Río Negro para estudiar la carrera de Medicina en la Unión Soviética, Vladimir Roslik se prometió no perder tiempo y regresó pronto para ejercer en su pueblo.

En 1980 seguía con una vida apacible, trabajando en la profesión, y era el presidente del Centro Cultural Máximo Gorki cuando una pesadilla le cayó encima. Fue detenido, torturado y enviado al penal de Libertad por integrar una supuesta célula terrorista, aunque él solo sabía de curar algunas enfermedades. Del centro cultural apenas se pudieron llevar unas botas de bailes rusos y ucranianos y de la chacra de unos vecinos una vieja escopeta de un solo tiro.

La historia volvió a repetirse el domingo 15 de abril de 1984, cuando menos se esperaba, pero esta vez su esposa Mary Zavalkin en lugar de un paquete de ropa sucia o una visita recibió un cadáver y un certificado.

La prensa, los partidos políticos, entre ellos el Partido Colorado, el Colegio de Abogados y los organismos de derechos humanos presionaron como nunca antes y el entonces mayor Sergio Caubarrére fue procesado, ese mismo año, por la Justicia Militar por ataque a la fuerza moral de las Fuerzas Armadas por abuso de autoridad y homicidio culpable. Estuvo preso cuatro meses y 18 días.

En la Justicia ordinaria la muerte de Roslik no tuvo consecuencias. Aunque se abrió una investigación, en 2014 un tribunal de apelaciones ordenó su archivo por considerar que existió “cosa juzgada”, ya que Caubarrére había sido condenado por la Justicia Militar, y porque el crimen había prescripto después de años sin avances en la causa.

Sin embargo, esta semana, la Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad a cargo de Ricardo Perciballe se pronunció a favor del pedido de los familiares de Roslik de desarchivar la causa. Según el fiscal, se trata de un caso de “cosa juzgada aparente o fraudulenta”.

En un escrito de 33 páginas, al que accedió Búsqueda, Perciballe repasó las circunstancias de lo que se conoció como la última víctima mortal de la dictadura y el trámite judicial que tuvo el caso.

Luego de analizar los “distintos problemas jurídicos” vinculados a la causa, Perciballe se pronunció en un sentido diferente al tribunal que dispuso el archivo —integrado entonces por los magistrados William Corujo, José Balcaldi y Daniel Tapié. En el fallo de 2014 los ministros afirmaron que “no se puede atribuir al indagado en un proceso penal que soporte la carga del retardo en la administración, lo cual traería como resultado el menoscabo de los derechos que le confiere la ley”. (Búsqueda Nº 1.766).

Perciballe, en cambio, buscó otro camino argumental y se afilió a lo que la doctrina de los organismos protectores de los derechos humanos denominan “cosa juzgada aparente o fraudulenta”. Considera que en este caso no se estaría violando el principio de non bis in idem (no se puede juzgar dos veces el mismo hecho), ya que la doble persecución no se produce cuando actúa un tribunal parcial o dependiente, como es el caso de la Justicia Militar, que tuvo “por objeto favorecer la situación del perseguido o lisa y llanamente su impunidad”.

Perciballe recordó que la primera vez que se estableció este requisito fue en el Estatuto del Tribunal Internacional para la ex-Yugoslavia en 1993 y luego en Ruanda al año siguiente.

El fiscal especializado en crímenes de lesa humanidad concluyó que “solo se puede hablar de cosa juzgada sustancial, si la sentencia fue el fruto del apego a las exigencias legales que proceden a la misma” y menciona antecedentes más recientes de Chile y República Dominicana.

Según Perciballe, el fallo del tribunal, redactado por el ministro Corujo, no tiene en cuenta que lo que se considera cosa juzgada fue realizado por un instructor y decisor militar y que “por ende no guarda las mínimas exigencias requeridas por los acuerdos internacionales en materia de juez natural”.

Y señala como ejemplo que “los únicos que declararon fueron los propios militares que se encontraban en el momento del interrogatorio y muerte del Dr. Vladimir Roslik”, “todos sujetos a jerarquía y/o eventualmente sospechosos del hecho”. En cambio, “no se tomó declaración a la cónyuge de Roslik o a su entorno familiar”, ni a otros detenidos que habrían sido enfrentados al médico para que aceptara los hechos que se le imputaran.

Acerca de la prescripción, el fiscal sostuvo que tanto en primera como en segunda instancia no se explica con claridad sobre qué delitos se dispuso. A juicio de Perciballe, es posible que la prescripción refiera al delito de omisión de denuncia, encubrimiento y falsificación material de documento público presentada por el Ministerio de Salud Pública contra el doctor Eduardo Saiz Pedrini, que firmó la primera autopsia de Roslik.

A contrapelo de la historia

“Vladimir Andrés Roslik Bichkov nació el 14 de mayo de 1941, por lo que al momento de la detención tenía 43 años y se desconocía que tuviera alguna enfermedad que pudiera prever su muerte a tan temprana edad”, sostiene el dictamen sobre el médico de la colonia rusa de San Javier.

La muerte del médico del pueblo de origen ruso, según el fiscal, se produjo en un operativo montado a “contra pelo de la historia”, porque a pesar de que aún existía la dictadura, los partidos políticos se reorganizaban para el retorno a la democracia.

La versión oficial, avalada entonces por el comandante del Ejército Pedro Aranco y el jefe de la división de Ejército III, general Hugo Medina, sostenía que el detenido había fallecido debido a “un paro cardiorrespitatorio sin muestras de violencia en el curso de los careos”, pero una segunda autopsia hecha por médicos militares y policiales en Paysandú a instancias de la viuda, apuntó a una anemia producida por la tortura.

En efecto, los médicos Gonzalo Zuasti, Adolfo Montauban y Aníbal Mojoli constataron lesiones de índole traumática, superficiales, parietales y viscerales y síntomas de asfixia.

Para Perciballe “no cabe lugar a dudas que el accionar de los responsables de dicha muerte queda alcanzado por la figura penal del homicidio muy especialmente agravado por la grave sevicia y por cometerse en el marco de otros delitos”.

Fuentes del ámbito judicial explicaron a Búsqueda que el paso siguiente es que la jueza a cargo del expediente resuelva si admite o no el desarchivo y en caso afirmativo puede pasarlo de nuevo a la Fiscalía para que aporte las pruebas del caso. En caso de que los indagados apelen deberá resolver nuevamente un tribunal de apelaciones. También es posible que la jueza no admita la reapertura y en ese caso es muy probable que sea la Fiscalía la que recurra el fallo.

-------

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Reunión con la Ministra Lilyam Kechichian


En la mañana de hoy, miércoles 26 de diciembre, una delegación de Crysol se reunió con la Ministra de Turismo Sra. Lilyam Kechichian para abordar diversos temas relacionados con el pasado reciente.


(De izquierda a derecha) Carlos López, Gastón Grisoni, Dardo Ramírez y Enrique Chalar con la Ministra Lilyam Kechichian

Específicamente se le pidió que realice gestiones a favor de las demandas del colectivo con el Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez. El gobierno ya se comprometió ante la Alta Comisionada de las Naciones Unidas a cumplir con las normas y los estándares internacionales en materia de graves violaciones a los Derechos Humanos como las ocurridas durante el terrorismo de Estado.

Además de comentar las dificultades y la lentitud de la justicia para procesar las causas y del trabajo que viene realizando la Fiscalía especializada en Crímenes de Lesa Humanidad, la temática de la ley de reparación pendiente y la modificación a la mayor brevedad posible de los Decretos 106/2007 (pensiones para los  cónyuges de los ex presos políticios) y 297/2010 (asegurar la libre opción del prestador de salud como lo dispone el Artículo 10 de la Ley 18 596). 

Un elemento señalado por la delegación de Crysol para promover la modificación a la mayor brevedad de ambos decretos, es que la misma no requiere trámite parlamentario y tampoco origina gastos adicionales. 

La reunión fue muy buena y  en muy buenos términos. La Ministra es una atenta y cordial interlocutora de nuestro colectivo.

---------

sábado, 22 de diciembre de 2018

Memorias del sótano


Memorias del sótano: un libro rescata historias de reclusos que estuvieron entre 1976 y 1978 en un centro clandestino que operó en los subsuelos de la Prefectura Nacional Naval

La Diaria - 22 de diciembre de 2018 | Escribe: Francisco Abella en Política


El libro escrito por Alberto Guarnieri, recientemente publicado por Banda Oriental y la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Udelar, revela la existencia de un centro de detención clandestino en el subsuelo de la Prefectura Nacional Naval que hasta el momento no había sido incluido en la nómina de lugares de detención elaborada por los historiadores.

El sótano no lo escribió un historiador profesional, pero es un libro de memorias que aporta información relevante para la historia uruguaya. Su autor, Alberto Guarnieri, transformó los recuerdos que le trasmitió su hermano Orestes El Canilla Guarnieri (1934-2013) en 70 breves relatos sobre el período que pasó detenido junto a otras 40 personas –mujeres y hombres– en el centro de reclusión clandestino “El sótano” o “La catacumbas”, que funcionó en los subsuelos de la Prefectura Nacional Naval, en la rambla portuaria de Montevideo.

Guarnieri ubica en el tiempo y en el espacio a “El sótano”, aborda desgarradoras situaciones de ese inframundo, las sesiones de tortura y sus ejecutores; también ofrece espacio a los encuentros y tensiones entre los compañeros de reclusión y sus vínculos con los carceleros. Así, quien emprenda la lectura podrá trasladarse con agilidad entre el dolor inconmensurable de la tortura o el temor a la locura y a la muerte y escenas en las que la piedad, la tolerancia y el amor resultan capaces de emocionar o despertar una sonrisa.

En diálogo con la diaria, el autor advierte que este libro “no tiene el rigor de una investigación de la historia reciente”. “Está estructurado a partir del relato oral de mi hermano Orestes, de su experiencia vital, de su visión de la realidad circundante, del padecimiento propio y el de sus compañeros. Y también desde el amor por su familia, por sus ideales de justicia social y por la lucha obrera, el trabajo sindical”.

Varios integrantes de la familia Guarnieri padecieron persecuciones. “En 1968 la familia sufrió atentados de bandas fascistas que atentaron contra mis hermanas Sonia y Gisel, que las raptaron, las golpearon y les marcaron las cruces esvásticas en los muslos y en las caras con una gillette. Eso ocurrió después del atentado a Soledad Barret”, aclara Alberto, quien también fue militante comunista y que se exilió en la Unión Soviética durante la dictadura.

Orestes fue detenido en 1976, en la furiosa persecución contra militantes comunistas y sindicales. La mayoría de los presos ubicados en el sótano habían desarrollado esa doble pertenencia.

“Fueron 42 en total. No todos son mencionados en el libro. Imposible retener tantos nombres. Orestes poseía una memoria envidiable. Increíblemente, a más de 30 años de aquellos hechos él seguía recordando nombres, apodos, fechas, detalles mínimos que enriquecieron el relato”.

El proceso de escritura y publicación de este libro demandó diez años. “Empezamos en el verano de 2008 en Pinares de Solymar, en casa de mi hermano. Una mañana, a la sombra de los paraísos, inició uno de sus relatos referidos a los años de cautiverio en los sótanos de la Prefectura. Lo hacía sin rencores, sin odio ni espíritu vengativo. Yo tomaba apuntes y luego me encerraba en el cuarto a trabajar el relato y pasarlo en limpio. Hacíamos un trabajo muy disciplinado. Yo le presentaba el texto; él leía, corregía, añadía algún dato nuevo y daba el visto bueno”.

Trabajo relevante

El historiador Álvaro Rico, compilador de la Investigación Histórica sobre Detenidos Desaparecidos impulsada por Presidencia de la República (2007), fue uno de los impulsores de la publicación de El sótano, en el rol de decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, cargo que ejerció hasta hace pocos meses. Para Rico, las memorias de Guarnieri aportan “a la reconstrucción de ese período de la dictadura, ya que ese centro de reclusión no había sido considerado por los historiadores”. Rico tiene otra relación con los relatos que narran en esta obra: además de haber compartido militancia con varios de los detenidos a mediados de los 70, su madre, Isabel Fernández, estuvo recluida en ese lugar. “Mi madre estuvo allí. Su historia coincide con la inmensa mayoría de los detenidos. Era una ama de casa, y en mi casa nadie sabía que ella militaba en el PCU [Partido Comunista del Uruguay], que formaba parte del aparato que sostenía a Arismendi [Rodney, secretario general del PCU] en la clandestinidad. Mi madre era una militante anónima, comunista por entrañas, y, producto de la situación carcelaria, tuvo procesos agudo de artritis y padece Alzheimer desde hace 13 años. Ella, al igual que los restantes compañeros, sufrió el castigo que apuntó al cuerpo, a la mente y a la dignidad”.

Si bien el historiador había tenido referencias sobre ese lugar a partir del testimonio de su madre, las memorias narradas por los hermanos Guarnieri “documentan” su existencia. “El sótano no fue considerado en el relevamiento de los lugares de detención hecho por los historiadores, que llegaron a 50 en todo el país y que albergaron cerca de 10.000 presos políticos que hubo en la dictadura”.

Para el historiador Carlos Demasi, El sótano “relata una historia personal” y se encuentra en “la frontera difusa entre la historia y la memoria”. “Dice mucho sobre lo que hizo la dictadura en la represión y en el caso personal se ven las generalidades”. Apuntó que en ese sitio se alojaron “desaparecidos temporarios”, como ocurrió con personas que fueron secuestradas y privadas de libertad por parte de las fuerzas represivas y cuyos destinos no eran notificados a los familiares.

La dictadura utilizó “lugares preparados y lugares improvisados para la detención, como un sótano, que ofrecía condiciones similares a aquellas que padecieron los rehenes”, aunque estos las sufrieron en modo solitario.

Demasi considera que El sótano relata la “cotidianidad” en ese lugar, “el nivel escatológico del dolor de esos cuerpos; el intento permanente de humillación, de deshumanización por parte de los torturadores”, lo que lleva al lector “a tomar partido”, porque el libro, “más allá de esa experiencia personal y valiosa, aporta sobre la presión que ejercía el represor sobre el detenido para deshumanizarlo y la lucha de este por sobreponerse y humanizarse en todas sus dimensiones, todo el tiempo posible”. 

Finalmente, advierte Demasi, por debajo del nivel del mar y de la rambla montevideana, surge “un final feliz, porque no lograron quebrar al detenido y a buena parte de quienes estaban allí”.

---------

Ricardo Ramírez: un sobreviviente


Ricardo Ramírez, sobreviviente de “El sótano”


La Diaria - 22 de diciembre de 2018 | Escribe: Francisco Abella en Política | Foto: Alessandro Maradei


Ricardo Ramírez nació el 2 de diciembre de 1949 en Montevideo. Hijo de un obrero metalúrgico y de una trabajadora textil que se separaron cuando él tenía un año, Ricardo creció acompañado de su madre en La Teja. “Tempranamente”, a los 12 años de edad, se afilió a la Unión de Juventudes Comunistas (UJC). “Hice miltancia barrial, yo no tuve una militancia estudiantil, no me sentía cómodo. Hice el liceo, preparatorio, hasta sexto, cuando viajé a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas [URSS], donde estuve casi un año. Me fui a los 18 años, en 1967, con el permiso de mi madre, con el compromiso de volver a estudiar. Volví en octubre de 1968 y me integré a la militancia, con responsabilidad en la juventud comunista”.

Ramírez fue funcionario rentado de la UJC y trabajó en la editorial Pueblos Unidos. Después, en 1973, ingresó a trabajar en el Poder Judicial. En noviembre de 1975 fue detenido. Estaba casado y tenía un hijo pequeño.

Al momento de la detención, Ramírez vivía en la casa de Fernando Olivari y María Condenanza, quienes también fueron encarcelados. Alem Castro, alias La Momia, integrante del S2, estuvo a cargo de su detención y de posteriores sesiones de torturas. “En marzo de 1976 fui procesado y en junio fue llevado al “Infierno” [centro de detención y tortura]. Me entregaron al Ejército, donde estuve 15 o 20 días, previo interrogatorio en Prefectura. Yo ya sabía lo que podía pasar, porque a Ricardo Calzada –a quien le digo mi hermano– lo llevaron al Fusna [Cuerpo de Fusileros Navales de Uruguay] porque estaban buscando información sobre el aparato armado. Por eso me llevaron a mí al ‘Infierno’”.

Posteriormente, Ramírez fue conducido al subsuelo de la Prefectura Nacional Naval. “Nosotros le llamábamos ‘la catacumbas’. Era más que un sótano, era un lugar muy amplio por debajo del nivel del mar. Fue un centro de tortura”. “Ahí estábamos de plantón y con todo lo que los milicos hacían. Para interrogarnos nos llevaban a un segundo o tercer piso, no lo sé, y ahí se daban las situaciones más de máquina. Estábamos vendados, esposados, no veíamos, pero sabíamos que había otra gente. A los días que salíamos de los interrogatorios, estábamos tirados en unas colchonetas y ya mirábamos más, porque nos levantábamos un poco las vendas, que no eran capuchas”.

A meses de haber sido detenidos, el sótano se transformó en un carcelaje. “Construyeron celdas con rejas, [a través de las] que nos veíamos y había guardias que nos cuidaban, una guardia adentro y otra afuera”.

Las familias finalmente fueron notificadas de la permanencia de los detenidos en los subsuelos del edificio de Prefectura. “Pero el conocimiento del lugar quedó entre nuestras familias; encontramos marineros afiliados a las juventudes comunistas, a quienes conocíamos, y uno de ellos informó a la familia. Yo caí en noviembre de 1975 y mi familia se enteró donde estaba recluido en marzo de 1976”. Las condiciones de reclusión mejoraron con el transcurrir de los meses y los detenidos pudieron confeccionar zapatos y sandalias que sus familiares comercializaban. También tuvieron algunas salidas al aire libre.

“La primera vez que salimos fue en junio de 1976. Nos llevaron al plantel de perros, que estaba en la rambla portuaria. Me acuerdo que era un día gris, feo. Nosotros estábamos encerrados desde noviembre del año anterior, estábamos pálidos, absolutamente blancos. Después empezaron a llevarnos a un predio que Prefectura tiene entre Pajas Blancas y Punta Yeguas; nos llevaron dos o tres veces y nos hicieron hacer ejercicios de instrucción militar”.

A pesar del encierro, los militantes del PCU decidieron conformar “una comisión del Partido. Hicimos cosas infantiles. A mí me denunció uno que estaba preso con nosotros y nuevamente empezaron a interrogarnos, determinaron que yo era el responsable de esa organización y me metieron en ‘La perrera’, que era un espacio de un metro por un metro, donde estuve cerca de dos meses, sin visitas y sin nada”. Ramírez recuerda que “a esa persona que me denunció, en un accidente muy insólito, un milico que estaba jugando con un revólver le pegó un balazo en el estómago. A ese mismo marinero lo pusieron preso a rigor, con nosotros en una pieza con puerta de metal, y después volvió a ser marinero. Algunas cosas parecían sacadas de los cuentos de la comisaría de Fray Mocho”, comenta, sonriente, Ramírez. 

Agrega que integrantes de las guardias carcelarias mantenían un trato respetuoso con los detenidos. “Nosotros estábamos con la guardia blanca, que estaba 24 horas y que vieron que éramos estudiantes, trabajadores, gente normal. Pasaban muchas horas con nosotros, nos mangueaban cigarros, tabaco, se metían para nuestras celdas y jugaban al truco con nosotros, y los metieron presos a rigor por eso. Hubo guardias que sacaban cosas para afuera, para nuestras familias. Ellos no participaron en la tortura. La tortura estaba a cargo de Víctor Alem Castro, de Walter Vidiella, el famoso Cuatro Dedos, el Cabito, y habría otros más, porque después empezaron a participar otros miembros de Prefectura que supuestamente trabajaban en la prevención del contrabando”.

En el sótano, valora Ramírez, “triunfó la actitud de que al compañero que se había quebrado ante la tortura y había delatado no debíamos entregarlo al enemigo, sino que debíamos rescatarlo, porque otra corriente se lo quería dar a los militares. Salvo dos que trabajaron con ellos, a los demás se los rescató. Se valoró la condición humana. Yo vi compañeros que fueron héroes durante la tortura, que no se quebraron, pero cuando había que elegir entre dos manzanas se quedaban con la más grande, y también vi al que se había quebrado que elegía la manzana más chica... Yo me quedé con esos valores”.

En noviembre de 1978 los hombres detenidos en ese lugar fueron trasladados hasta el Penal de Libertad. “Antes habían llevado a las mujeres a Punta Rieles”, recuerda.

“Nosotros ya habíamos resuelto –porque, a pesar de que nos golpearan manteníamos conformada una agrupación del Partido– que queríamos ser trasladados al Penal de Libertad. Teníamos una visita regular cada 15 días que nos traía información, libros; sabíamos que teníamos una libertad que no íbamos a tener en el Penal, pero no queríamos estar más allí, queríamos estar con los compañeros. Entonces habíamos empezado un movimiento pero no llegamos a desplegar ningún acto de resistencia, porque la dictadura decidió llevarnos hasta allí... Esa decisión que habíamos tomado no fue unánime, había compañeros presos que no querían ser trasladados, porque además algunas anécdotas que nos llegaban sobre lo que ocurría en el Penal eran terroríficas”.

Ramírez llegó “contento” al Penal de Libertad, “aunque te parezca mentira”. “Yo fui 2514 en Libertad, me metieron con 2515 que era el Araña Daniel Albacete. En esa ala del Penal eran todos tupas, anarcos; los únicos comunistas éramos nosotros dos. Era otra experiencia y nos recibieron de gran forma. Yo quería estar con los compañeros. Y así fue. Yo salí de la cárcel el 14 de agosto de 1984 llorando, porque no quería dejar a mis compañeros”, recuerda, emocionado, el sobreviviente de “El sótano” y del Penal de Libertad.

---------

De nunca acabar


Militares presentan recurso de inconstitucionalidad contra la ley

 que creó la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesa Humanidad


Escribe: Mariana Cianelli en Política - La Diaria - 22 12 18

Argumentan que la ley parece una “represalia de claro signo ideológico”

Fiscal Especializado Dr. Ricardo Perciballe.
La defensa de militares acusados por violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura ha presentado diversos recursos para intentar entorpecer el avance de las investigaciones. Esta semana, la defensa del coronel retirado Mario Simón y el médico militar Nelson Fornos, procesados por violación a los derechos humanos, en el Grupo de Artillería No 2, del departamento de Flores, transitó un nuevo camino: solicitó la inconstitucionalidad de los artículos 1 y 2 de la Ley 19.550, que creó la Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad.

En la respuesta del fiscal Ricardo Perciballe, a la que accedió la diaria, se alude a los distintos argumentos que presentó la defensa para intentar demostrar la inconstitucionalidad de la ley. Se sostiene que la creación de la fiscalía va en contra del Artículo 19 de la Constitución, que establece que no se pueden crear tribunales específicamente para un caso concreto que sucedió con anterioridad. También se plantea que se viola el principio de igualdad establecido por los artículos 8 y 9 y se pone en tela de juicio la “autonomía técnica” del fiscal.

Ante estos planteos, el fiscal hace un repaso de las distintas “chicanas de la defensa” y pone en evidencia que el recurso presentado tiene un “ánimo meramente dilatorio”. Perciballe responde que es “claro” que quienes denuncian tienen un “interés personal” y se argumenta que la fiscalía especializada en el caso que los involucra tan sólo se limitó a ratificar el pedido de procesamiento realizado por otro fiscal, por lo que no habría ningún “perjuicio” contra ambos. 

Se sostiene que lo que no está permitido es que, con la “manipulación de órganos decisores” ‒como lo es un tribunal‒ se pueda “beneficiar o perjudicar al imputado” y también se marca que la creación de la fiscalía no es para un caso concreto, sino para una “universalidad importante de causas”.

Sobre la eventual violación del principio de igualdad, Perciballe argumenta que el “tratamiento diferente no es a las personas [...] sino al fenómeno criminal en sí”. “Se intenta dar una respuesta diversa frente a una realidad compleja y muy diferente a la criminalidad común”. Luego se argumenta que la ley que crea la fiscalía tiene como obligación dar una “respuesta adecuadas a las víctimas” y es sólo mediante una fiscalía especializada que se podrán “alcanzar mejores respuestas”.

Los militares argumentan que la ley se “comporta como un mensaje político-partidario, revestido de ley” y se sostiene que es una ley “arbitraria, con aversión y odio, elige y toma en consideración sólo determinadas hipótesis y, al mismo tiempo”, se descartan “otras por conveniencia política y afinidad ideológica”. También se plantea que es una ley “vindicativa” y “de cancha flechada” y se afirma: “Es una ley de guerra o de posguerra, que contiene en forma manifiesta un desquite, una revancha o una represalia de claro signo ideológico”. En tanto, Perciballe argumenta que tiene 27 años de trabajo como fiscal y destaca que la norma contó con el respaldo de todos los partidos políticos, además de sostener que no ha hecho más que “cumplir con su obligación” como fiscal.

---------

Chile: jefe de Carabineros procesado


Jefe de Carabineros con Bachelet acusado de torturas y 

asesinato durante dictadura de Pinochet


SANTIAGO (Uypress) – 21.12.18

La Justicia chilena ordenó la detención y procesamiento de Bruno Villalobos, exdirector del Cuerpo de Carabineros durante el gobierno de Michelle Bachelet.


Bruno Villalobos está acusado de haber cometido torturas seguidas de muerte a un estudiante en febrero de 1985, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Villalobos fue director de Carabineros (la Policía de Chile) entre 2015 y 2018, durante la segunda presidencia de Michelle Bachelet.

En tiempos de dictadura el por ese entonces teniente de la policía chilena Villalobos fue parte de un contingente policial que detuvo a 173 estudiantes de la Universidad de Chile, entre ellos a un joven de 21 años llamado Patricio Manzano.

Según da cuenta Página/12, los detenidos  fueron golpeados y obligados a realizar ejercicios físicos durante horas bajo un intenso sol en una comisaría de la comuna de Los Andes (unos 80 km al norte de Santiago). 

Tras ello fueron llevados por los policías hasta Santiago, donde Manzano sufrió un paro cardiorrespiratorio producto de las torturas recibidas, de acuerdo a lo relatado por la investigación judicial. Según testimonios de otros estudiantes, cuando Manzano se sintió mal pidieron a los carabineros ayuda o su traslado a un centro médico, pero nadie les hizo caso. Los estudiantes habían viajado desde Santiago a la ciudad de San Felipe para realizar trabajos de reconstrucción luego de un potente terremoto que afectó la zona central chilena en marzo de 1985.

El procesamiento de Villalobos fue solicitado hace un par de semanas por el Programa de Derechos Humanos del Ministerio de. Villalobos ya había declarado anteriormente dos veces en el caso y en ambas sostuvo que no fue testigo de la paliza contra los estudiantes ni que tampoco recuerda al joven, pues estuvo en las afueras del cuartel hasta que recibió la orden de trasladar a los detenidos. Sin embargo, las indagaciones realizadas por el juez Carroza en el lugar donde se produjeron las detenciones concluyeron que las torturas habían existido y que ante la cantidad de detenidos era imposible que Villalobos hubiese ignorado los hechos. Por este caso, el juez ordenó la detención del ex comisario de la policía, Ruperto Soto, también en calidad de cómplice. Durante la dictadura Pinochet (1973-1990) unas 3200 personas murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1192 figuran aún como desaparecidos, mientras otros 40.000 fueron torturados y encarcelados por causas políticas.

La gestión de Villalobos al frente de Carabineros fue duramente golpeada por el desfalco de unos 50 millones de dólares de dineros públicos que envolvió a decenas de oficiales, y también por el falsificación de pruebas realizada por uniformados para involucrar a líderes mapuches en ataques incendiarios en el sur de Chile. Por estos hechos, tras asumir la presidencia en marzo pasado, el primer anuncio que hizo el presidente Sebastián Piñera fue la destitución de Villalobos.

Este miércoles, el ministro de la Corte de Apelaciones, Mario Carroza, otorgó la libertad al exgeneral director de Carabineros, Bruno Villalobos.

La decisión del juez Carroza, que conoce sobre las causas de violaciones a los derechos humanos, se produce luego del recurso de amparo presentado durante esta misma jornada por parte de su abogado, Ángel Valencia.

En su decisión, el magistrado impuso el pago de una fianza de $500.000 (unos 725 dólares) para que Villalobos recupere su libertad.

---------

Muchachas de Abril 2025

Asado CRYSOL 2022

17° Asado de fin de año Crysol (2015)

Julio Abreu sobreviviente del vuelo cero

Reconocimiento a expresidenta Silvia "turca" Yapor

Día del Liberad@ 2014

Fusilados de Soca 2013

Celebración del Día del Liberad@ 2013

2º Encuentro Latinoamericano por la Memoria, la Verdad y la Justicia

Festejo de los 11 años de Crysol

Homenaje a L@s Fusilad@s de Soca - 2010

Asado de fin de año 2 (clip largo) de Crysol 2010

Asado Fin de Año 1 (clip corto)

Mesa para la Paz en Pan de Azúcar el 10 de Diciembre

María Ester Gatti

30 años del NO a la Dictadura

Basta de Impunidad. Concentración en la Plaza Libertad el 24 11 10

Crysol en la concentración del Pit - Cnt el martes 16 de noviembre de 2010 en el Palacio Legislativo

Concentración en el Ministerio de Economía y Finanzas el 9 8 10

Marcha de Crysol el 21 de agosto de 2008


Día del Liberad@ 2010


Sigue siendo injusta


Festejo del 10º aniversario de Crysol



8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

8 12 12

Día del Liberad@

Día del Liberad@
Club Bohemios. 14 de marzo 2010

Ministro de Educación y Cultura, Dr. Ricardo Ehrlich

Ministro de Educación y Cultura, Dr. Ricardo Ehrlich
Visita a nuestra sede social

Conferencia de Prensa en Crysol

Conferencia de Prensa en Crysol
Anunciando celebración del Día del Liberad@

Salsipuedes

Salsipuedes
Abril de 2010

Vocal

Vocal
Chela Fontora

Vicepresidente

Vicepresidente
Baldemar Taroco

Tesorero

Tesorero
Carlos "Tito" Lopéz

Secretario

Secretario
Enrique Chalar

Presidente

Presidente
Gastón Grisoni