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viernes, 1 de agosto de 2014

Muestra fotográfica (1983 - 1985)

Por Iara Bermúdez y Waldemar García
Publicado en El reporte - 27 7 14

El jueves 17 de julio, el mismo día que el Ministro de la Suprema Corte de Justicia, Dr. Julio Chalar hacía público que pondría una denuncia penal contra la presidenta de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), Mirtha Guianze, ésta daba una conferencia sobre el estado actual de la Justicia en el Uruguay en el local de la Asociación de ex pres@s polític@s, Crysol.


En la presentación, el presidente de Crysol, Gastón Grisoni destacó, entre los motivos por los cuales se había invitado a la Dra. Guianze, la confianza, el valor de su trabajo en promover la justicia, porque es frontal y directa a la hora de decir las cosas. Así mismo expresó que la Justicia uruguaya ha demostrado una gran debilidad a la hora de juzgar los delitos de terrorismo de Estado, que todas las causas que se han llevado adelante fueron promovidas por las víctimas con el apoyo de organizaciones sociales.

“El poder judicial no se ha involucrado; y cuando ha habido jueces que se han involucrado y han cumplido con sus obligaciones jurídicas, éticas y políticas han sido sancionados en forma no encubierta como pasó con el caso de la jueza Mariana Mota”, añadió Grisoni.

Para finalmente entregarle la palabra a la Dra. Guianze para que se expresara libremente, ya que en nuestro país “hay libertad de pensamiento, todos los ciudadanos son libres de expresar sus opiniones, les gusten o no les gusten las mismas, al Presidente de la República, al Presidente de la Asamblea General o a los integrantes de la Suprema Corte de Justicia, que son tan ciudadanos como nosotros”, afirmó Grisoni, que brindó en nombre de Crysol el total respaldo a Mirtha Guianze y a la INDDHH.

La Dra. Guianze comenzó haciendo referencia a la violencia que provocan los conflictos armados en el mundo actual, afirmando que “el siglo XXI no nos trajo ni paz, ni una noción de justicia cabal”, “cuando las cosas se olvidaron o se pasaron por alto pueden volver a repetirse”, en no olvidar está la garantía de no repetición. El mundo y nosotros estamos en constante desafío para procurar la defensa plena de los DD.HH. y de las libertades fundamentales” dijo además que sufrimos un tiempo de dictadura y predictadura en el que hubo tremendas violaciones de los derechos humanos y que, “el conocimiento de la verdad y el juzgamiento de los responsables sigue siendo condición ineludible para garantizar una convivencia futura en paz.”

Según la Dra. Guianze, el tratamiento que se ha hecho de los casos de violación de derechos humanos ha tenido avances y retrocesos tanto en nuestro país como en los países vecinos, de acuerdo con los gobierno de turno. “Las políticas de los gobiernos –dijo- con relación a los hechos del pasado se manifiestan en una serie de decisiones que involucran no solo los aspectos judiciales, jurídicos, de derecho, sino también un procesamiento de datos políticos y de presiones externas del entorno social y de grupos de poder.”

Durante mucho tiempo, señaló, para las víctimas fue imposible tener acceso a la justicia porque no hubo investigación de la verdad ni en sede penal, ni en sede civil. En Uruguay no solo no se negó el derecho al castigo de los responsables sino que se negó el derecho a la verdad por medio de borrar la memoria. 


Sanguinetti, por ejemplo, terminó su período de gobierno negando que en Uruguay se hubiera producido robo de niños. Hizo referencia a los movimientos de cargos a los que se ha sometido a los jueces que han intentado buscar la verdad y juzgar a los responsables de los delitos. Al menos en tres oportunidades se han hecho traslados de jueces que tenían casos de delitos de violación de los derechos humanos. Hasta 1999, en que se presenta por parte del abogado Chargonia el caso de Elena Quintero, que fue el primer caso que se juzgó, no se pudo llevar a la justicia ningún caso.

En cuanto a la situación actual de la Justicia en relación con los casos de terrorismo de estado y violación de los DD.HH. durante la dictadura dijo que: “la postura actual de la Suprema Corte de Justicia nos conduce a una situación de radical oposición con la jurisprudencia mayoritaria, no solo de la región, sino la jurisprudencia de producción universal”. Agregó que es una posición que llama la atención y que es muy difícil de explicar en el exterior.

Refiriéndose al proyecto de reforma del código de proceso penal, dijo que no incluye la participación de la víctima. Muchos abogados y jueces están en contra de la figura del querellante en nuestro país, cuando es una figura que está presente en casi todos los países. Dijo que hay que tener cuidado con la aprobación de este código “a tapa cerrada”, o en “forma ultrarrápida”, no han pedido opinión a la Institución de Derechos Humanos, como es habitual, ni han sido recibidos cuando lo han solicitado.

Muestra Fotográfica: La apertura democrática


El miércoles 23 de julio, se inauguró una exposición fotográfica sobre el período final de la dictadura: “Camaratres, agencia fotográfica 1983-1985” de los fotógrafos Ciro Giambruno y José Luis Sosa. La muestra incluye fotografías de esos años que muestran las dos caras de la apertura hacia la democracia que se estaba viviendo en nuestro país. Por un lado la posibilidad de manifestarse, de opinar, el regreso de exiliados, y por otro la represión, la violencia, la tortura que todavía estaba presente en la calle y en los cuarteles.

Ciro Giambruno explicó a El Reporte que ambos crearon la agencia Camaratrés, trabajando como free lance, vendiendo fotos a algunos medios de prensa nacionales y extranjeros a través de la agencia AP. El primer carnet de prensa, nos dice, me lo dio el semanario Aquí, pero la Asociación de la Prensa no los admitió. “Paradójicamente vivimos de la fotografía”, nos comentó.

Sobre el objetivo de la muestra nos explicó que después de restablecida la democracia Camaratrés desaparece y que hoy consideran que las fotos son historia y son memoria y “la memoria es algo que se reconstruye y se sostiene y sirve para que la civilización pueda avanzar”. Con el Centro Municipal de Fotografía deciden trabajar con los negativos y nace esta muestra que se exhibió por primera vez en 2008. La muestra, explica, empieza con la llegada de los niños exiliados, que fue el primer hito importante de la apertura. “En un año de fotografía podemos demostrar toda la barbarie, y todo lo que fue ese período, porque está sintetizado en las caras, el miedo, en las caras la resistencia, en las caras la valentía”. Se ven los actos multitudinarios y se ve a la policía apaleando o la tumba de Roslik en San Javier y hasta el funeral de un ex guerrillero que se dejó morir sin asistencia médica.

La muestra responde a la necesidad de mantener viva la memoria, hoy en 2014, 30 años después, “hay compañeros que no aparecieron, injusticias que se siguen repitiendo, inequidades”.

La muestra está abierta a todo público gratuitamente en la sede de Crysol, Joaquín Requena 1533.
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