La
supresión de la Secretaría de DDHH
Para
el Pasado Reciente: un error gubernamental
Desde
varias semanas atrás circulaban rumores acerca de que habría cambios en lo
referido a Derechos Humanos a nivel del
Poder Ejecutivo. Las organizaciones vinculadas al pasado reciente no fueron
informadas ni consultadas. Finalmente se supo que se decidió la supresión de la
Secretaría de DDHH de Presidencia de la República para el pasado reciente. Una
medida equivocada.
Como
señaló Madres y Familiares en su comunicado público: La institucionalidad
dedicada al pasado reciente no puede debilitarse, diluirse ni quedar sujeta a
formulaciones ambiguas. El Estado uruguayo debe fortalecerla y asegurar que
cuente con la jerarquía, la autonomía, las capacidades y los recursos
necesarios para avanzar efectivamente en verdad, justicia, memoria, reparación
y garantías de no repetición.
La búsqueda debe
continuar
Desde
el año 2005 en que asumió la presidencia el Dr. Tabaré Vázquez, Uruguay avanzó
mucho en cuanto a resolver los asuntos pendientes de la dictadura civil militar
y del Terrorismo de Estado. Leyes muy importantes fueron aprobadas durante su
gobierno.
En
el año 2011, durante el gobierno de José Mujica, se restableció plenamente la
pretensión punitiva del Estado y 150 expedientes judiciales que habían sido
archivados por administraciones anteriores del Partido Colorado y del Partido
Nacional fueron actualizadas para su investigación y su debido
diligenciamiento. También se creó la Secretaría de DDHH para el pasado
reciente.
Durante
el segundo mandato, el Dr. Tabaré Vázquez profundizó su legado abordando los
desafíos pendientes al crear el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia y crear
la Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad (a instancias de
CRySOL), al promover la Ley de Sitios de Memoria (Ley 19 641) y al asignar a la
Institución Nacional de DDHH y Defensoría del Pueblo la responsabilidad estatal
de la búsqueda de las y de los Detenidos Desaparecidos (Ley 19 822).
En
estos 21 años se ha avanzado enormemente en todos los planos, especialmente en
cuanto al accionar de la justicia: más de 120 terroristas de Estado,
involucrados directamente en secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones,
con todas las garantías del debido proceso, han sido imputados, procesados,
formalizados y/o condenados por la justicia. Más de la mitad de ellos gozan de
prisión domiciliaria y otros beneficios, es cierto, pero la justicia ha
actuado. Sin embargo hay mucho por hacer, aún, en diferentes dimensiones.
Asimismo
la prédica constante de los centros militares en los cuales desempeñan un papel
preponderante los simpatizantes del terrorismo estatal que son parte de la
estructura militar, de los fervientes partidarios de ellos en el sistema
político y a nivel de los medios de comunicación, ponen de manifiesto la
necesidad de una Secretaría al más alto nivel para asumir las obligaciones
contraídas por Uruguay ante el sistema interamericano de DDHH.
Funciones y cometidos
La
Secretaría de DDHH para el Pasado Reciente de Presidencia de la República debe llevar a cabo un número importante de
funciones.
1)
Colaborar con la Institución Nacional de DDHH (INDDHH) en su tarea de búsqueda
de los detenidos desaparecidos y
desempeñar las tareas específicas que establece la Ley 19 822 al respecto.
2)
Respaldar el trabajo que lleva a cabo la Fiscalía Especializada en Crímenes de
Lesa Humanidad recabando la información necesaria en el Ministerio de Defensa
Nacional (MDN) y en el Ministerio del Interior (MI) y otros organismos
involucrados.
3)
Expresar los puntos de vista del gobierno en torno a esta temática tan sensible
cuando sea conveniente y necesario.
4)
Colaborar con la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria (CNHSM) para
el cumplimiento de sus metas en todo el país.
5)
Apoyar a la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo de Estado
(OAVTE) del MSP para el cumplimiento de
las disposiciones legales y facilitar la cooperación de los organismos
involucrados.
6)
Promover y facilitar activamente la implementación de las recomendaciones y
resoluciones de los organismos especializados de DDHH, tanto nacionales,
regionales o internacionales o de sus relatores en lo referido al pasado
reciente.
7)
Mantener un relacionamiento permanente y pautado con las organizaciones de la
sociedad civil organizada para conocer sus puntos de vista, sus inquietudes,
sus propuestas y sugerencias.
La persona a cargo
En
enero del año 2025 antes de la asunción del gobierno del Prof. Yamandú Orsi,
Crysol señaló al Secretario y al Prosecretario de la Presidencia de la
República, los criterios que habría que tener en cuenta a la hora de
seleccionar una persona que fuera titular de la Secretaría de Derechos Humanos
de la Presidencia de la República para el Pasado Reciente.
A
más de quince meses, reiteramos los criterios que manejamos y seguimos
manejando como colectivo organizado.
1) Conocida
y reconocida públicamente por su identificación y sus conocimientos de la
temática del pasado reciente. Su designación no debe causar sorpresa ni generar
dudas o vacilaciones con respecto a las intenciones gubernamentales. Debe
manejar las normas de DDHH en su más amplio sentido pero también debe conocer la
historia de la aplicación de las mismas a la
realidad uruguaya desde el retorno a la institucionalidad democrática.
2)
De trayectoria reconocida en el área de los DDHH del pasado reciente y con
compromiso militante en ella, ya sea desde el movimiento sindical, de las
organizaciones de DDHH o de la academia.
3)
Con experiencia verificable de gestión en organismos estatales ya que la
secretaría deberá proponer, promover diferentes proyectos e iniciativas
vinculadas a los desafíos aún pendientes.
4)
Con sensibilidad y capacidad de diálogo para interactuar de manera sistemática con organizaciones de la sociedad civil
siempre dispuestas a tener puntos de vista críticos y exigentes. Deberá tener
capacidad de liderazgo y capacidad para
actuar en equipos de trabajo manteniendo un clima orientado a los resultados.
5)
Con disposición y experiencia para relacionarse positiva y exitosamente, de una
manera profesional, con los medios de comunicación, para informar, aclarar,
explicar verazmente y de cara a la ciudadanía, las políticas gubernamentales en
materia de Verdad, Justicia, Memoria y Reparación y también para confrontar las
opiniones de los terroristas Estado y sus cómplices.
Una mala decisión y un
mensaje peor
Suprimir
la Secretaria de DDHH para el Pasado Reciente de Presidencia de la República es
una pésima decisión que no compartimos y que pediremos al Presidente Yamandú
Orsi que revierta. No es cierto que las funciones que la misma debe desempeñar
le corresponden a la Institución Nacional de DDHH (INDDHH) o que ella las lleva
a cabo.
Al
suprimir la Secretaría de DDHH al más alto nivel gubernamental se señala al
conjunto de la sociedad que para el actual gobierno dicha problemática no es
importante, no es significativa, no merece una estructura con nombre propio que
la asuma. Un mensaje a la ciudadanía que no compartimos. La búsqueda de las y
de los detenidos desaparecidos y fortalecer las estructuras institucionales en
lo referido a la temática es importante. La marcha del pasado 20 de mayo lo puso
una vez más de manifiesto.
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Opinando N° 7
– Año 15 – Miércoles 22 de julio de 2026

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